jueves, 2 de agosto de 2018

Una vida de película, breve historia de la balandra Rosa.



Foto de la Rosa después de la reforma realizada antes de que la misma dejara definitivamente las islas. Cortesía de Fredy Tabares González (*).

Luis Trujillo Rodríguez fue uno de los principales carpinteros de ribera de Lanzarote de primera mitad del siglo XX. Nacido en las postrimerías del siglo XIX, murió en 1965 a los 84 años de edad. De acuerdo con el artículo que apareció en el periódico tinerfeño "El Día" e incluido en el ejemplar de la “Antena” de 2 de marzo de 1965, el Maestro dedicó a su profesión la friolera de 70 años, ejerciéndola desde 1895. Se calculaba que había construido más de un centenar de embarcaciones.

Desgraciadamente la lista completa de sus creaciones va cayendo en el olvido pero gracias a documentos oficiales hoy en día podemos saber que entre muchas otras construyó el vivero Arrecife, en 1906; el balandro España, en 1916; el balandro General Prim, en 1918; un barquillo de casi doce metros de eslora, el Padre y los tres hermanos, en 1918; el famoso balandro Micaela en 1921; el balandro San Miguel en 1921; la balandra objeto de nuestro artículo, la Rosa, en 1921; el balandro Mary del Carmen, en 1943; las lanchas María del Carmen y Primorosa en 1945; el balandro Paco en el mismo año; el balandro Luis César en 1947; el balandro Camello en 1948; y el balandro Juan Bele en 1949; todas ellas de más de 10 metros de eslora (**).

En lo que respecta a las embarcaciones menores, a modo de ejemplo, sólo en 1914 construyó los barquillos siguientes: Las Nieves; Las Mercedes; Tomasa; Santiago; San Fernando; San Francisco; San Luis; San José; San Enrique; San Antonio; Joven José y Emilio, un total de 12 embarcaciones.

Además, el Registro de Buques de Las Palmas le asigna ser el constructor, en La Habana, concretamente en los astilleros de Regla, entre 1918 y 1920, del pailebot de tres mástiles y 52.11 metros de eslora, con 730.26 toneladas de arqueo bruto, nombrado Viuda de Orive, buque que fue matriculado en 1920.


Foto del España, construido por el Maestro Luis Trujillo Rodríguez en 1916. Foto cortesía de Angel Díaz Delgado (DEP) (***)


En 1921 el Maestro construyó en Arrecife de Lanzarote la balandra Rosa matriculándose con el folio 20 de la lista segunda de la matrícula de Arrecife de Lanzarote. La embarcación era de propiedad mayoritaria - 9/10 -, de Guillermo Toledo Rodríguez, quedando el décimo restante propiedad de Alberto Lasso Morales. En 1924 el segundo le vendió al primero su parte quedando la propiedad completa para Guillermo Toledo.

La eslora de la embarcación era de 20.75 metros, su manga 6.55 metros y su puntal 2.78 metros, siendo su tonelaje o arqueo bruto, 72.42 toneladas. La embarcación se inscribía el 11 de noviembre de 1922.

Aparejaba la embarcación de balandra, que en Canarias significaba el aparejo que actualmente se conoce como ketch, con el mástil a proa más grande que el de popa, situado este último a proa de la mecha del timón.


Vista parcial del primer registro de la Rosa, en el que aparece la denominación de balandra. 1922. Archivos del Distrito Marítimo de Arrecife de Lanzarote.

Pronto iniciaría viajes con carga general entre las islas orientales, principalmente.

El calado medio en carga eran 2.95 metros, tenía una bodega de 330 metros cúbicos y dos escotillas y su desplazamiento en carga se situaba sobre las 110 toneladas, datos que aparecían, entre otros, en una nota del Registro de Buques de 1925.


La Rosa, de generosa manga y puntal, en el varadero de Malta. Foto mostrando su popa “americana” con espejo, y las suaves salidas de agua, líneas propias de un barco diseñado para la navegación a vela. El barco originalmente no tenía motor auxiliar para su propulsión. Foto tomada por Cecilio Martín Tenorio “Chilo”. Cortesía de Fredy Tabares González.


La Rosa en el varadero de Malta. Impresionante carena de la balandra, destaca la roda derecha, vertical y el amplio arco de circunferencia que conforma el pie de roda de la embarcación, realizado con el ánimo de reducir la longitud de la quilla en proa y de este modo facilitar la maniobrabilidad. La fortaleza de la embarcación se aprecia en el generoso volumen de la obra viva en proa. Diseñada para el cabotaje interinsular mostraba la Rosa una astilla muerta moderada y una posición y curvatura del pantoque que daban paso a unos costados casi verticales, hábil compromiso para obtener una capacidad de carga suficiente para la época sin mermar las prestaciones para la navegación a vela. Foto tomada por Cecilio Martín Tenorio “Chilo”. Cortesía de Fredy Tabares González. (****)


La Rosa aparece en la foto, parcialmente, siendo el barco más alejado de la cámara en el extremo de la derecha de la foto, fácilmente identificable por su aparejo de balandra y su balaustrada a popa. Cortesía de Fredy Tabares González.

La vida marinera de la Rosa como barco de cabotaje fue discreta y como muchos otros barcos que originalmente se dedicaron al transporte de carga y pasajeros entre las islas, al repuntar la pesca en le vecina “Costa” de África, cambió su actividad.

En 1942 se inscribe la embarcación en el Registro de Buques de Arrecife de Lanzarote con el folio 893 de la lista tercera, barcos de pesca. En 1957 pasa a la propiedad de Santiago Hernández Alvarez, siendo vendida por los herederos de Guillermo Toledo, los hermanos Toledo Duchemín. En 1967 se le instalan equipos de radiocomunicaciones y un motor Deutz, de 4 cilindros y 150 caballos de potencia.

Como incidencias conocidas de esta época de la vida de la embarcación decir que fue objeto de una asistencia, salvamento o remolque, en 1951, y que en 1952 estuvo involucrada en un expediente de contrabando, hecho bastante común en aquellos tiempos de férreo control de la dictadura franquista.

El destino tenía reservado un giro inesperado en la vida de la Rosa desde el momento en el que Joseph Stanley Seeger Junior aterrizó en la isla y se enamoró de la balandra que ya por aquel entonces languidecía en Puerto Naos añorando tiempos mejores.
 
En 1973 se cambiaba la lista a la Rosa del folio 893 de la tercera lista (pesca) al folio 81 de la quinta lista de recreo también de la matrícula de Arrecife de Lanzarote. El 25 de mayo de 1976 pasa a ser propiedad de Stanley Seeger por cien mil pesetas de la época, exportándose al Reino Unido el 5 de junio de 1979.

El nuevo propietario, antes que el barco abandonara Lanzarote, realizó una reparación y sustitución en profundidad de los elementos y piezas estructurales que estaban en mal estado y además modificó completamente la disposición interior y la cubierta de la embarcación, añadiendo una voluminosa caseta sobre la misma para adaptarla a su uso como yate particular de recreo. La arboladura y la jarcia se reconstruyó por completo (*****).

De igual modo se le sustituyó el motor propulsor, cambiando el Deutz de 150 HP por un mítico Gardner 8LXB, de 170 HP a 1500 rpm, además de dos grupos auxiliares Ford de 45 KVA (*****). El motor Gardner permanece a bordo en la actualidad.


La balandra en el varadero de Puerto Naos durante la gran reparación de finales de los años 70. Cortesía de Fredy Tabares González.

Maestro Tito, Evaristo González Hérnandez, asumió en primer lugar la reparación que terminarían, principalmente en los interiores, arboladura y la cubierta, Víctor Perdomo Curbelo, Manuel Fontes y Manuel Guillén Barrios, carpinteros de ribera de experiencia y muy conocidos en Lanzarote, además de otros carpinteros blancos.

Muchos años después se valoraba la calidad de los acabados interiores en los cuales se había empleado principalmente laurel de indias, costosos herrajes y elementos realizados a medida, niquelados y mármol de Thassos de la mejor calidad en las encimeras (******).


La Rosa siendo reformada en Arrecife de Lanzarote. https://www.krigsseilerregisteret.no

Joseph Stanley Seeger nació en Milwaukee, Estados Unidos, el 18 de mayo de 1930 y murió el 24 de junio de 2011. Nacido en una rica familia heredó de sus padres el interés por coleccionar. Con el tiempo se interesó por el arte y empezó su época de coleccionista, exhibiendo por primera vez en Estados Unidos, en 1961. Sobre esa época fue a vivir a Grecia país que tuvo que abandonar para escapar de la Dictadura de los Coroneles de abril de 1967 acabando en la isla de Lanzarote. Stanley Seeger se estableció en Tías y formó parte del círculo más íntimo del artista César Manrique, permaneciendo en Lanzarote hasta 1979, año en el que se trasladó a Inglaterra y en el que compró, por el precio más alto pagado nunca en Inglaterra por un inmueble, - en aquel momento -, la famosa mansión Sutton Place situada en Surrey. Otro hito en la vida de un reservado Stanley fue la famosa venta de 88 cuadros de Picasso en una sola subasta, realizada en 1993, en Sotheby’s.

De nuestra Rosa en las manos de Seeger poco más se sabe, en las biografías aparece a veces la embarcación con un nombre más artístico, “Rosenkavalier”, y se citaba que él vivía en ella por épocas y se la ubicaba en el Caribe o en el Mediterráneo.

Se tiene referencia de una reparación realizada en Viareggio, Italia, en la primavera y verano de 1992. Un artículo en la revista Classic Boat firmado por el director de obra, R. Davies, citaba trabajos realizados sustituyendo baos y reubicando el lastre al limpiar el casco y ver, debido a los agujeros de la clavazón de las planchas de cobre originales, que la primera línea de flotación había sido modificada cuando se transformó en yate de recreo, devolviendo por dicho motivo a la Rosa a su asiento original.

Michael Kennedy, carpintero de ribera irlandés, junto a Donn Constanzo y Simon Grillet completaron el trabajo de restauración, que fue especialmente complejo puesto que se tenían que preservar los interiores, considerados de extrema calidad, incluida la escalera en espiral (*****).



Detalles de los interiores de la Rosa. www.yachtcharterfleet.com.

También a la vida marinera de la balandra se le dio un tinte más épico y se situó en los grandes bancos de Terranova, en la época de la famosa Bluenose y de la película “Capitanes Intrépidos”, quizás por haber sido construida el mismo año que la mítica goleta.  

En los primeros años del siglo XXI la balandra dejó de navegar al necesitar reparaciones debido al mal estado de la roda.

En 2005 Seeger donó la Rosa a la ONG SOS Grand Bleu, convirtiendo esta asociación la embarcación en un barco escuela con capacidad para 35 personas, después de realizar las necesarias reparaciones, realizando sus actividades principalmente en el sur de Francia, muy cerca de Niza. 

La ONG incluía información acerca de la supuesta historia de la Rosa, la cual seguía deformándose citándose como punto de construcción, por ejemplo, un inexistente “Port Pescadores”, y que por más de 40 años había sido utilizado por un pescador danés en Terranova, Canada, a la pesca del bacalao.


Imágenes de la Rosa extractadas de un documento que mostraba las actividades de la Asociación SOS Grand Blue. Saint Jean Cap Ferrat. Francia.
https://www.sosgrandbleu.asso.fr/

En 2011 el barco se encontraba en venta a través del Broker Berthon, por el precio de 210.000.- libras. La citada casa aportaba información de la embarcación detallando una extensa lista de equipos, servicios e instalaciones, entre los que estaban tres generadores.



La Rosa fondeada en el sur de Francia. 2011. www.berthon.co.uk
  
El barco finalmente se vendió y lo localizamos en la actualidad en aguas de Malta, donde aparentemente se dedica a actividades de charter, desconociéndose el propietario actual.

La balandra Rosa es el barco más antiguo construido en Lanzarote, del que tengamos conocimiento, que sobrevive en la actualidad, prueba de la calidad de la carpintería de ribera conejera durante el siglo XX.

¿Volverá a navegar en aguas canarias?

 Daniel Rodríguez Zaragoza. Agosto – 2018.


La balandra Rosa en Malta. http://www.shipspotting.com

Agradecimientos.

Fredy Tabares González.

Personal del Distrito Marítimo de Arrecife de Lanzarote.

Sucesores de Evaristo González Hernández.

Notas:

(*) La misma foto se encuentra en la colección que existe en las instalaciones del taller de carpintería de ribera de los Sucesores de Evaristo González Hernández.

(**) Las listas e información del Registro de Buques no son homogéneas y no en todas las épocas se reflejaba el constructor de las embarcaciones.

(***) Angel Díaz Delgado mantenía, con medios propios y sin subvención alguna, en dos salones situados en el barrio de Titerroy, Arrecife, un auténtico museo referente a la actividad pesquera en Lanzarote y la vecina Costa de África, principalmente durante el siglo XX. Disponía además de una extensa base de datos de las embarcaciones, sus características y fotos. Expreso mi deseo, desde este blog, de que los Organismos Públicos se interesen por la colección y de que en colaboración con los herederos de Don Angel, todo este patrimonio pase a engrosar los fondos y los archivos del futuro Museo marítimo y de la pesca de Arrecife, para su mantenimiento y disfrute de futuras generaciones.

(****) La astilla muerta es el ángulo o el “tiro” que forma el fondo con la horizontal. El pantoque es la zona redondeada del casco que separa el fondo del costado de la embarcación.

(*****) El palo mayor, palo de mesana, mastelero, botalón, botavara de trinqueta, botavara de mayor, cangrejo de mayor, botavara de mesana y cangrejo de mesana, costaron 400.000.- pesetas de la época. La instalación de los motores la hizo la Rocar, según consta en la documentación disponible.

(******) Según artículos de la revista Classic Boat números 244 y 247.

Bibliografía:

Revista Classic Boat nº244.

Revista Classic Boat nº247.

https://www.sosgrandbleu.asso.fr/

http://www.shipspotting.com

https://www.krigsseilerregisteret.no

www.yachtcharterfleet.com

http://www.berthon.co.uk

https://en.wikipedia.org/wiki/Stanley_J._Seeger

Jable. Hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

miércoles, 25 de julio de 2018

La construcción naval en la isla de Tenerife durante el siglo XIX.


Matrícula de Santa Cruz de Tenerife.

El primer registro de la lista primera de buques de Santa Cruz de Tenerife lo ocupa una embarcación que se llamó la Enrramada. Tenía una eslora de 69 pies de burgos de eslora y se construyó en Adeje con anterioridad o durante 1844.

La Segunda Carmita fue construida en la Caleta de San Marcos de Ycod para Don Miguel Calderón y Monteverde, vecino de Regla, La Habana, en 1847. Partió para Cuba en enero de 1848. En ese año y en el mismo lugar se construyó la Adela, que también terminaría en Cuba.

La Segunda Carmita y la Adela fueron diseñadas y construidas bajo la dirección de Vicente Arozena, perteneciente a la conocida e instruida saga de constructores navales palmeros.

En 1846, también en la Caleta, se había construido la Petra, de 69.5 pies de burgos de eslora. La Petra se perdería en la travesía entre Gran Canaria y Tenerife el 3 de enero de 1859.

El bergantín barca Nivaria, folio 9 de la lista primera de la matrícula de Santa Cruz de Tenerife, de 121 pies de eslora, 32 pies y 3/10 de manga y 19 pies  2/10 de puntal, fue construido en Santa Cruz de Tenerife en 1849. El armador era Juan Cumella y la construcción se realizó con el diseño y bajo la dirección del afamado constructor naval palmero Fernando Arozena. Se dedicó al tráfico con La Habana. Terminaría desguazado en Las Palmas en 1871.

Constan también como barcos construidos en la lista primera del Registro de Buques la Concha, en 1850, un bergantín goleta de 123.76 toneladas y el Puerto Franco, folio 12 de la lista primera de la matrícula de Tenerife, de similar aparejo y 112 toneladas, en 1852. Curiosamente el Puerto Franco se hizo sobre (aprovechando) la quilla del desbaratado bergantín goleta El Rosario (a) La Rosa, construido en La Palma en 1839, según consta en el Registro de Buques de Santa Cruz de Tenerife. Fue vendido en 1881 a Palma de Mallorca.



Eco del Comercio. 19 de noviembre de 1859. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

Aunque de acuerdo con el Registro de Buques la Concha se perdió encallada el 29 de noviembre de 1855 en Cayo Confite, en el Caribe, continuó apareciendo en la prensa realizando tráficos con La Habana en los años siguientes. El buque también fue diseñado y su construcción supervisada por Vicente Arozena.



Notas del tráfico de mercancías realizado por la Concha en el Eco del Comercio. 1859. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.


En 1879 se construye el barco más grande ejecutado en el siglo XIX en la isla de Tenerife, la imponente bricbarca Victoria, de 45.72 metros de eslora y 504.18 toneladas de registro bruto. Se botó en la noche del seis de mayo. Sus armadores eran Juan Cumella Muner e Hipólito García, al 50%.


Referencia a la botadura de la bricbarca Victoria en 1879. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

En 1889 se le cambió el aparejo de bricbarca por el de bergantín goleta de tres palos, el relato que se hizo en el correspondiente asiento del Registro de Buques de las pruebas efectuadas fue el siguiente:

“.. se dispuso con fecha del día siguiente que pasase el Ayudante de esta Comandancia y el Práctico Mayor de esta rada a efectuar la prueba del expresado buque, con objeto de conocer sus condiciones marineras y tuvo esta efecto el 29 de dicho mes, resultando de ella haber mejorado las aludidas condiciones, pues ciñe al viento en 5 ½ cuartas, hace su virada por avante en 4 minutos de tiempo y por redondo en 9 minutos, siendo excelente el gobierno del buque con su nuevo aparejo, observándose además en dicha prueba, que su andar ciñendo con viento bonancible fue el de seis millas,…”

Durante la noche del 30 de julio de 1889 en los bajos Murray Ledge, en la entrada de la Bahía de Fundy, cerca de Saint John, Estados Unidos, se hundía la Victoria. Afortunadamente se salvó la tripulación. En el momento del naufragio el buque no estaba asegurado.

El periódico “Diario de Tenerife” se hacía eco de la noticia y hacía un resumen de la historia marinera del buque:

“Por el interés de actualidad que encierran vamos a dar algunas noticias referentes á la barca de esta matrícula Victoria perdida recientemente en St. John. Fue construida en el astillero de San Antonio de esta Capital y botada al agua en Mayo de 1879. Tenía, pues, diez años. Sus dimensiones eran las siguientes: Metros. Eslora, en la cubierta superior, entre los cantos exteriores de los alefrises de la roda y codaste, 45'72. Manga, de fuera a fuera, en el puente 9'32. Puntal, en el centro del buque, bajo la cubierta superior. 4'75. Tonelaje. Total: 526'31. Descuentos: 16'28. Neto: 510'03. Estaba clasificada por el Lloyd Veritas 3[3 A. I. I. por nueve años. Hizo 18 viajes redondos y se perdió en el 19, habiendo sido mandada en el primero por D. Luis García, en el segundo, y creemos que alguno otro, por D. Domingo Marrero, y en los restantes por D. Manuel Savoie. Salió por primera vez a la mar el 15 de Junio de 1879, con destino a Puerto de Orotava, Habana y St. John y regresó el 25 de Octubre. En sus 18 viajes siguientes visito más de una vez, además de los puertos citados, los de Nueva York, Savana, Pensacola, Progreso, Halifax, Barcelona, Matanzas, Portana, Caibarién, Calais, Las Palmas, San Sebastián de ia Gomera y algunos otros. A principios de este año fue aparejada de bergantín goleta de tres palos. Su último viaje lo emprendió el 29 de Abril de este año que salió del puerto de esta Capital para la Gomera donde llegó el 1º de Mayo. Salió de allí para la Habana el 6 del mismo mes y llegó el 13 de Junio, saliendo de nuevo el 15 con cargamento de azúcar para St. John donde se proponía cargar madera para regresar con ella a esta Capital. De su pérdida en St. John no podemos hoy dar más noticias que las que ya conocen nuestros lectores.”


La bricbarca Victoria en el Registro de buques americanos y extranjeros de la Asociación de Capitanes Americanos. 1885. Colección DRZ.

Los primeros cinco primeros folios de la lista segunda (cabotaje) del Registro de Buques de Santa Cruz de Tenerife lo componen barcos pequeños, de hasta 54 cuartas, construidos en Candelaria y Güimar.

El pailebot El Pilar, destinado al cabotaje y de dimensiones mayores, folio sexto de la segunda lista, tenía 60 pies de eslora y 23 toneladas de porte. Se construyó en el Puerto de Abona sobre 1848. En los Roques de Fasnía se verificaba la construcción de un barco de vela y remos denominado El Pagano, en 1849.

En el astillero de Garachico fue realzado (reformado, modificado) el bergantín goleta San Antonio en 1855. En aquellos tiempos se construyeron en el citado astillero varias embarcaciones a vela y remo dedicadas al tráfico comercial entre las islas.

Entre otros barcos de pozo, y barcos “de vela y remos” menores, en 1856 se construyó el bergantín goleta Cristina en el puerto de Los Cristianos.

En el mismo puerto, en 1859 se completa el Tinerfe, bergantín goleta de 55 ½ toneladas. Sobre 1862, en un trayecto desde Abona a Santa Cruz se perdió, apareciendo sólo el cadáver de un tripulante ahogado en la orilla.


Referencia en el Eco del Comercio de la construcción del Tinerfe y la Cristina. 16 de agosto de 1857. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

En 1859 se construye la Soledad, barco de vela y remos de 39 pies de burgos de eslora, en Garachico.

El pequeño pailebot San Antonio Tenerife, de apenas 12.30 metros de eslora, se hizo en Santa Cruz en 1868. El pailebot Adriano, de 21.31 metros de eslora y propiedad de Juan Hernández Chamorro, fue “construido en la playa nombrada de San Antonio de esta rada (Santa Cruz) con maderas de estas islas y botado al agua el 27 de abril de 1873” según reza en el registro de buques. En 1877 se vendió en el Caribe, en Puerto Rico, donde se matriculó. En 1874 se construyeron, en la misma playa, el pailebot La Voluntad, (similar al Adriano aunque algo menor, naufragó en las playas de Martiánez el 27 de marzo de 1893)  y el Tingüaro, también de iguales dimensiones y perdido en Punta Rasca el 26 de abril de 1876, apenas dos años después de su construcción.


Periódico el Time. 30 de agosto de 1868. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

Una de las pocas referencias a los constructores navales la encontramos en el asiento del pailebot San Diego de Arico, de 118.63 toneladas y 20.45 metros de eslora, construido en 1875 en la Playa del Porís de Abona por el maestro carpintero Don Santiago Cabrera.

Desde mediados de siglo se construían, lanchas para carga y descargas, barcos de lastre y botes para atender a las incipientes necesidades de los puertos. En 1886 se comienzan a fabricar buques de dos rodas con cubiertas como depósitos de carbón, bajo la dirección de Don Agustín Marques Alemán, principal constructor naval de Santa Cruz a finales del siglo XIX. Otros carpinteros que aparecen como constructores de embarcaciones de servicio de puerto son Manuel y Santiago Brito (también presentes en la construcción naval de La Palma), Miguel Batista en la Playa de La Alameda, y Juan Ramos en San Andrés,  siendo el Maestro Mayor de Bahía, Manuel Peraza.

El 12 de diciembre de 1890 el periódico La Opinión incluía la siguiente nota:

“En el astillero de Tahodio, situado al abrigo del dique Norte de esta capital se construyen bajo la dirección del maestro D. Juan Torres dos gabarras de volteo para el trasporte de la escollera con destino a las obras de nuestro puerto y otras dos para el suministro de carbón mineral a tos vapores que hacen aquí escala. También construye en el astillero de la playa de los Melones otras dos grandes gabarras destinadas asimismo al suministro de combustible, el maestro Don Agustín Márquez.”

La playa de Los Melones aparece como lugar de referencia en la construcción naval de Santa Cruz de Tenerife a finales del siglo XIX, lugar donde Gáspar Fernández construyó un astillero a finales de la década de los noventa.


Extracto del plano de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife y de su Puerto de 1917. A la izquierda se observa la zona del barranco o playa de San Antonio y a la derecha, más cerca del muelle norte, estaba la playa de Los Melones. Historia del Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Alejandro Cioranescu. 1993. Viceconsejería de Cultura y Deportes. Gobierno de Canarias. ISBN 84-7947-039-9.

Matrícula de La Orotava.

El buque que ocupaba el primer asiento de la lista primera del Registro de Buques de La Orotava se construyó con anterioridad a 1842 (probablemente entre 1840 y 1841), recibió el nombre de Dácila y aparejaba como bergantín. Su constructor fue José María González y tenía 104 pies de eslora, 28 de manga y 13 de puntal, arqueando 160 toneladas.


El bergantín se nombraba en 1842 en el Boletín Oficial de Canarias, admitiendo carga para La Habana. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.


En 1846 el buque fue “realzado”, reformado, en Hamburgo, incrementándose ligeramente su puntal y en 1849 alternaba los viajes a Europa con el tráfico con América de la mano de Pedro Manuel Arozena.

El bergantín se perdió poco después, el 27 de abril de 1851, frente a la famosa costa de Beachy Head, en el Canal de la Mancha, Inglaterra. Se fue a pique tres minutos después de un abordaje con una fragata holandesa. Se salvó toda la tripulación, que recogió la fragata, excepto el cocinero José Suárez de La Guardia, que pereció. El Dácila había salido de La Orotava el 12 de abril con destino a Londres.

El bergantín Victoria, folio 2 de la primera lista de la Orotava, se construyó en 1850. Ligeramente menor que el Dácila, forma parte de los barcos cuyos planos engrosan el Atlas de Arquitectura Naval, realizado por Fernando Arozena, siendo su diseño y construcción asignada a José Arozena.

La vida de este bergantín fue corta y se perdió en La Guaira el 13 de junio de 1864.


Vista parcial de la reproducción de la lámina del Atlas de Arquitectura Naval realizado por Fernando Arozena en la que aparece el Victoria, citando que es un buque “solido, de buen andar y excelentes cualidades”. La Palma en la Ruta de Los Veleros. Juan Carlos Díaz Lorenzo. 1997. ISBN 84-88605-30-7. Tauro Producciones, S.L.

En la Caleta de “Ycod”, se construía el bergantín Gran Poder de Dios, en 1847, de 60 pies de eslora y 42 toneladas de arqueo. Se le asignó el primer folio de la segunda lista del Registro de Buques de la Orotava. El mismo año, en La Orotava, y con las mismas dimensiones que el anterior se construía el bergantín Zurbano que acabaría siendo vendido en 1882 en San Luis del Senegal.

En 1854 se construiría la balandra Mensagera o Mensajera, diseño también del palmero José Arozena para el armador y comerciante local Francisco Ventoso. La Mensajera se perdería totalmente en la Playa del Matorral, en Fuerteventura, al amanecer del 15 de septiembre de 1889.

A la Mensajera seguiría la Nueva Mensajera, construida en 1859 de acuerdo con los planos del mismo diseñador para la misma familia armadora, los Ventoso.

En 1859 se construiría el pailebot Luisa, en La Orotava, de 67 ½ pies de eslora y 59 ½ toneladas de arqueo.


Referencia a la Luisa en la prensa de 1860. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

Barcos no registrados en las matrículas de la isla de Tenerife.

Sin embargo, no existen datos todos los barcos que se construyeron. Las listas del Registro de Buques reflejan los barcos matriculados con posterioridad o en los alrededores de 1840, aunque en algunos casos empiezan mucho después, cerca del final del siglo XIX.

El Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar de Pascual Madoz hace una estadística global de la construcción naval en Canarias entre el año 1824 y 1846, 216 buques y embarcaciones en total, pero no hace un desglose por islas.


Periódico El Atlante de 26 de octubre de 1838. Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

Se tiene conocimiento, a la vista de documentos que pertenecieron a la familia de constructores navales palmeros, los Arozena, que al menos se construyeron los siguientes barcos que no han aparecido hasta ahora en el artículo y no se registraron en la matrícula de Santa Cruz de Tenerife o de La Orotava:

1838. Goleta Ana Victoria en La Orotava. Arqueo, 65 toneladas. Constructor: José Arozena.
1842. Bergantín Correo de Tenerife en La Orotava. Arqueo, 141 ½ toneladas. Constructor: Sebastián Arozena.
1844. Pailebot Justa en La Orotava. Arqueo, 80 toneladas. Constructor: Sebastián Arozena.


Vista parcial de la reproducción de la lámina del Atlas de Arquitectura Naval realizado por Fernando Arozena en la que aparece el Correo de Tenerife. La Palma en la Ruta de Los Veleros. Juan Carlos Díaz Lorenzo. 1997. ISBN 84-88605-30-7. Tauro Producciones, S.L.

De igual modo en la lista que se muestra a continuación aparecen algunas embarcaciones que tampoco fueron matriculadas, por motivos que se desconoce, por ejemplo la San Amaro o la Teyde (el bergantín Orotava fue construido en Santa Cruz de La Palma).



Lista de embarcaciones construidas en Tenerife, sin que se especificara en qué periodo,  y que aparecían en la portada del Eco del Comercio de 2 de abril de 1859.  Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.

Pequeños botes, barquitos o barquillos, lanchas y otras embarcaciones pesqueras, construidas en las distintas playas de las islas, completaron la construcción naval en la isla de Tenerife durante el siglo XIX.


Daniel Rodríguez Zaragoza. 25.07.2018.

Agracedimientos.

Al personal del Registro de Buques de la Capitanía Marítima de Santa Cruz de Tenerife.

Bibliografía.

Jable. Hemeroteca Digital de la ULPGC.


La Palma en la Ruta de Los Veleros. Juan Carlos Díaz Lorenzo. 1997. ISBN 84-88605-30-7. Tauro Producciones, S.L.

Historia del Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Alejandro Cioranescu. 1993. Viceconsejería de Cultura y Deportes. Gobierno de Canarias. ISBN 84-7947-039-9.

El Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar. Pascual Madoz. Madrid. 1948. BNE.


Record of American and Foreign Shipping de la American Shipmasters' Association,1885.

Nota importante:
Parte de la obra de Sebastián Arozena Lemos y de su hermano Fernando como constructores navales se puede apreciar hasta el 30 de septiembre en la exposición temporal, El velero “Verdad” y su época, que con motivo de la donación de la campana de la bricbarca al Museo Naval de Santa Cruz de La Palma se muestra en el Centro de Interpretación de La Bajada situado en la Plaza de Santo Domingo de la capital palmera.