Ichiglane, una lancha costera canaria.
A mediados de los años 90 del siglo XX se escribía la última página de una historia que duró siglos, una historia que no se volverá a repetir, un ejemplo de convivencia en armonía, casi siempre, entre culturas y pueblos obligados a entenderse y a obtener, y a compartir, los recursos de un fértil océano. Aunque existía un pacto no escrito de convivencia, un reparto de recursos, una línea invisible, entre los pescadores canarios y los moros en las costas del antiguo Sahara y de Mauritania era inevitable que se produjeran intercambios en los dos sentidos. La división tácita, la pesca en alta mar la hacían los canarios y en la orilla los habitantes de aquellas costas, no evito que la permeabilidad alcanzara muchas facetas de la vida de las personas que se dedicaban a aquellas duras faenas. Con el tiempo, los pescadores mauritanos no sólo adoptaron muchas técnicas pesqueras canarias sino que en el caso que nos ocupa eligieron las embarcaciones auxiliares canarias, las lanchas “costeras o c...