jueves, 2 de agosto de 2018

Una vida de película, breve historia de la balandra Rosa.



Foto de la Rosa después de la reforma realizada antes de que la misma dejara definitivamente las islas. Cortesía de Fredy Tabares González (*).

Luis Trujillo Rodríguez fue uno de los principales carpinteros de ribera de Lanzarote de primera mitad del siglo XX. Nacido en las postrimerías del siglo XIX, murió en 1965 a los 84 años de edad. De acuerdo con el artículo que apareció en el periódico tinerfeño "El Día" e incluido en el ejemplar de la “Antena” de 2 de marzo de 1965, el Maestro dedicó a su profesión la friolera de 70 años, ejerciéndola desde 1895. Se calculaba que había construido más de un centenar de embarcaciones.

Desgraciadamente la lista completa de sus creaciones va cayendo en el olvido pero gracias a documentos oficiales hoy en día podemos saber que entre muchas otras construyó el vivero Arrecife, en 1906; el balandro España, en 1916; el balandro General Prim, en 1918; un barquillo de casi doce metros de eslora, el Padre y los tres hermanos, en 1918; el famoso balandro Micaela en 1921; el balandro San Miguel en 1921; la balandra objeto de nuestro artículo, la Rosa, en 1921; el balandro Mary del Carmen, en 1943; las lanchas María del Carmen y Primorosa en 1945; el balandro Paco en el mismo año; el balandro Luis César en 1947; el balandro Camello en 1948; y el balandro Juan Bele en 1949; todas ellas de más de 10 metros de eslora (**).

En lo que respecta a las embarcaciones menores, a modo de ejemplo, sólo en 1914 construyó los barquillos siguientes: Las Nieves; Las Mercedes; Tomasa; Santiago; San Fernando; San Francisco; San Luis; San José; San Enrique; San Antonio; Joven José y Emilio, un total de 12 embarcaciones.

Además, el Registro de Buques de Las Palmas le asigna ser el constructor, en La Habana, concretamente en los astilleros de Regla, entre 1918 y 1920, del pailebot de tres mástiles y 52.11 metros de eslora, con 730.26 toneladas de arqueo bruto, nombrado Viuda de Orive, buque que fue matriculado en 1920.


Foto del España, construido por el Maestro Luis Trujillo Rodríguez en 1916. Foto cortesía de Angel Díaz Delgado (DEP) (***)


En 1921 el Maestro construyó en Arrecife de Lanzarote la balandra Rosa matriculándose con el folio 20 de la lista segunda de la matrícula de Arrecife de Lanzarote. La embarcación era de propiedad mayoritaria - 9/10 -, de Guillermo Toledo Rodríguez, quedando el décimo restante propiedad de Alberto Lasso Morales. En 1924 el segundo le vendió al primero su parte quedando la propiedad completa para Guillermo Toledo.

La eslora de la embarcación era de 20.75 metros, su manga 6.55 metros y su puntal 2.78 metros, siendo su tonelaje o arqueo bruto, 72.42 toneladas. La embarcación se inscribía el 11 de noviembre de 1922.

Aparejaba la embarcación de balandra, que en Canarias significaba el aparejo que actualmente se conoce como ketch, con el mástil a proa más grande que el de popa, situado este último a proa de la mecha del timón.


Vista parcial del primer registro de la Rosa, en el que aparece la denominación de balandra. 1922. Archivos del Distrito Marítimo de Arrecife de Lanzarote.

Pronto iniciaría viajes con carga general entre las islas orientales, principalmente.

El calado medio en carga eran 2.95 metros, tenía una bodega de 330 metros cúbicos y dos escotillas y su desplazamiento en carga se situaba sobre las 110 toneladas, datos que aparecían, entre otros, en una nota del Registro de Buques de 1925.


La Rosa, de generosa manga y puntal, en el varadero de Malta. Foto mostrando su popa “americana” con espejo, y las suaves salidas de agua, líneas propias de un barco diseñado para la navegación a vela. El barco originalmente no tenía motor auxiliar para su propulsión. Foto tomada por Cecilio Martín Tenorio “Chilo”. Cortesía de Fredy Tabares González.


La Rosa en el varadero de Malta. Impresionante carena de la balandra, destaca la roda derecha, vertical y el amplio arco de circunferencia que conforma el pie de roda de la embarcación, realizado con el ánimo de reducir la longitud de la quilla en proa y de este modo facilitar la maniobrabilidad. La fortaleza de la embarcación se aprecia en el generoso volumen de la obra viva en proa. Diseñada para el cabotaje interinsular mostraba la Rosa una astilla muerta moderada y una posición y curvatura del pantoque que daban paso a unos costados casi verticales, hábil compromiso para obtener una capacidad de carga suficiente para la época sin mermar las prestaciones para la navegación a vela. Foto tomada por Cecilio Martín Tenorio “Chilo”. Cortesía de Fredy Tabares González. (****)


La Rosa aparece en la foto, parcialmente, siendo el barco más alejado de la cámara en el extremo de la derecha de la foto, fácilmente identificable por su aparejo de balandra y su balaustrada a popa. Cortesía de Fredy Tabares González.

La vida marinera de la Rosa como barco de cabotaje fue discreta y como muchos otros barcos que originalmente se dedicaron al transporte de carga y pasajeros entre las islas, al repuntar la pesca en le vecina “Costa” de África, cambió su actividad.

En 1942 se inscribe la embarcación en el Registro de Buques de Arrecife de Lanzarote con el folio 893 de la lista tercera, barcos de pesca. En 1957 pasa a la propiedad de Santiago Hernández Alvarez, siendo vendida por los herederos de Guillermo Toledo, los hermanos Toledo Duchemín. En 1967 se le instalan equipos de radiocomunicaciones y un motor Deutz, de 4 cilindros y 150 caballos de potencia.

Como incidencias conocidas de esta época de la vida de la embarcación decir que fue objeto de una asistencia, salvamento o remolque, en 1951, y que en 1952 estuvo involucrada en un expediente de contrabando, hecho bastante común en aquellos tiempos de férreo control de la dictadura franquista.

El destino tenía reservado un giro inesperado en la vida de la Rosa desde el momento en el que Joseph Stanley Seeger Junior aterrizó en la isla y se enamoró de la balandra que ya por aquel entonces languidecía en Puerto Naos añorando tiempos mejores.
 
En 1973 se cambiaba la lista a la Rosa del folio 893 de la tercera lista (pesca) al folio 81 de la quinta lista de recreo también de la matrícula de Arrecife de Lanzarote. El 25 de mayo de 1976 pasa a ser propiedad de Stanley Seeger por cien mil pesetas de la época, exportándose al Reino Unido el 5 de junio de 1979.

El nuevo propietario, antes que el barco abandonara Lanzarote, realizó una reparación y sustitución en profundidad de los elementos y piezas estructurales que estaban en mal estado y además modificó completamente la disposición interior y la cubierta de la embarcación, añadiendo una voluminosa caseta sobre la misma para adaptarla a su uso como yate particular de recreo. La arboladura y la jarcia se reconstruyó por completo (*****).

De igual modo se le sustituyó el motor propulsor, cambiando el Deutz de 150 HP por un mítico Gardner 8LXB, de 170 HP a 1500 rpm, además de dos grupos auxiliares Ford de 45 KVA (*****). El motor Gardner permanece a bordo en la actualidad.


La balandra en el varadero de Puerto Naos durante la gran reparación de finales de los años 70. Cortesía de Fredy Tabares González.

Maestro Tito, Evaristo González Hérnandez, asumió en primer lugar la reparación que terminarían, principalmente en los interiores, arboladura y la cubierta, Víctor Perdomo Curbelo, Manuel Fontes y Manuel Guillén Barrios, carpinteros de ribera de experiencia y muy conocidos en Lanzarote, además de otros carpinteros blancos.

Muchos años después se valoraba la calidad de los acabados interiores en los cuales se había empleado principalmente laurel de indias, costosos herrajes y elementos realizados a medida, niquelados y mármol de Thassos de la mejor calidad en las encimeras (******).


La Rosa siendo reformada en Arrecife de Lanzarote. https://www.krigsseilerregisteret.no

Joseph Stanley Seeger nació en Milwaukee, Estados Unidos, el 18 de mayo de 1930 y murió el 24 de junio de 2011. Nacido en una rica familia heredó de sus padres el interés por coleccionar. Con el tiempo se interesó por el arte y empezó su época de coleccionista, exhibiendo por primera vez en Estados Unidos, en 1961. Sobre esa época fue a vivir a Grecia país que tuvo que abandonar para escapar de la Dictadura de los Coroneles de abril de 1967 acabando en la isla de Lanzarote. Stanley Seeger se estableció en Tías y formó parte del círculo más íntimo del artista César Manrique, permaneciendo en Lanzarote hasta 1979, año en el que se trasladó a Inglaterra y en el que compró, por el precio más alto pagado nunca en Inglaterra por un inmueble, - en aquel momento -, la famosa mansión Sutton Place situada en Surrey. Otro hito en la vida de un reservado Stanley fue la famosa venta de 88 cuadros de Picasso en una sola subasta, realizada en 1993, en Sotheby’s.

De nuestra Rosa en las manos de Seeger poco más se sabe, en las biografías aparece a veces la embarcación con un nombre más artístico, “Rosenkavalier”, y se citaba que él vivía en ella por épocas y se la ubicaba en el Caribe o en el Mediterráneo.

Se tiene referencia de una reparación realizada en Viareggio, Italia, en la primavera y verano de 1992. Un artículo en la revista Classic Boat firmado por el director de obra, R. Davies, citaba trabajos realizados sustituyendo baos y reubicando el lastre al limpiar el casco y ver, debido a los agujeros de la clavazón de las planchas de cobre originales, que la primera línea de flotación había sido modificada cuando se transformó en yate de recreo, devolviendo por dicho motivo a la Rosa a su asiento original.

Michael Kennedy, carpintero de ribera irlandés, junto a Donn Constanzo y Simon Grillet completaron el trabajo de restauración, que fue especialmente complejo puesto que se tenían que preservar los interiores, considerados de extrema calidad, incluida la escalera en espiral (*****).



Detalles de los interiores de la Rosa. www.yachtcharterfleet.com.

También a la vida marinera de la balandra se le dio un tinte más épico y se situó en los grandes bancos de Terranova, en la época de la famosa Bluenose y de la película “Capitanes Intrépidos”, quizás por haber sido construida el mismo año que la mítica goleta.  

En los primeros años del siglo XXI la balandra dejó de navegar al necesitar reparaciones debido al mal estado de la roda.

En 2005 Seeger donó la Rosa a la ONG SOS Grand Bleu, convirtiendo esta asociación la embarcación en un barco escuela con capacidad para 35 personas, después de realizar las necesarias reparaciones, realizando sus actividades principalmente en el sur de Francia, muy cerca de Niza. 

La ONG incluía información acerca de la supuesta historia de la Rosa, la cual seguía deformándose citándose como punto de construcción, por ejemplo, un inexistente “Port Pescadores”, y que por más de 40 años había sido utilizado por un pescador danés en Terranova, Canada, a la pesca del bacalao.


Imágenes de la Rosa extractadas de un documento que mostraba las actividades de la Asociación SOS Grand Blue. Saint Jean Cap Ferrat. Francia.
https://www.sosgrandbleu.asso.fr/

En 2011 el barco se encontraba en venta a través del Broker Berthon, por el precio de 210.000.- libras. La citada casa aportaba información de la embarcación detallando una extensa lista de equipos, servicios e instalaciones, entre los que estaban tres generadores.



La Rosa fondeada en el sur de Francia. 2011. www.berthon.co.uk
  
El barco finalmente se vendió y lo localizamos en la actualidad en aguas de Malta, donde aparentemente se dedica a actividades de charter, desconociéndose el propietario actual.

La balandra Rosa es el barco más antiguo construido en Lanzarote, del que tengamos conocimiento, que sobrevive en la actualidad, prueba de la calidad de la carpintería de ribera conejera durante el siglo XX.

¿Volverá a navegar en aguas canarias?

 Daniel Rodríguez Zaragoza. Agosto – 2018.


La balandra Rosa en Malta. http://www.shipspotting.com

Agradecimientos.

Fredy Tabares González.

Personal del Distrito Marítimo de Arrecife de Lanzarote.

Sucesores de Evaristo González Hernández.

Notas:

(*) La misma foto se encuentra en la colección que existe en las instalaciones del taller de carpintería de ribera de los Sucesores de Evaristo González Hernández.

(**) Las listas e información del Registro de Buques no son homogéneas y no en todas las épocas se reflejaba el constructor de las embarcaciones.

(***) Angel Díaz Delgado mantenía, con medios propios y sin subvención alguna, en dos salones situados en el barrio de Titerroy, Arrecife, un auténtico museo referente a la actividad pesquera en Lanzarote y la vecina Costa de África, principalmente durante el siglo XX. Disponía además de una extensa base de datos de las embarcaciones, sus características y fotos. Expreso mi deseo, desde este blog, de que los Organismos Públicos se interesen por la colección y de que en colaboración con los herederos de Don Angel, todo este patrimonio pase a engrosar los fondos y los archivos del futuro Museo marítimo y de la pesca de Arrecife, para su mantenimiento y disfrute de futuras generaciones.

(****) La astilla muerta es el ángulo o el “tiro” que forma el fondo con la horizontal. El pantoque es la zona redondeada del casco que separa el fondo del costado de la embarcación.

(*****) El palo mayor, palo de mesana, mastelero, botalón, botavara de trinqueta, botavara de mayor, cangrejo de mayor, botavara de mesana y cangrejo de mesana, costaron 400.000.- pesetas de la época. La instalación de los motores la hizo la Rocar, según consta en la documentación disponible.

(******) Según artículos de la revista Classic Boat números 244 y 247.

Bibliografía:

Revista Classic Boat nº244.

Revista Classic Boat nº247.

https://www.sosgrandbleu.asso.fr/

http://www.shipspotting.com

https://www.krigsseilerregisteret.no

www.yachtcharterfleet.com

http://www.berthon.co.uk

https://en.wikipedia.org/wiki/Stanley_J._Seeger

Jable. Hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

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