martes, 19 de julio de 2016

Los supertanques escorados del Dique del Generalísimo.

En la actualidad trabajan en el Puerto de La Luz y de Las Palmas varias empresas de trabajos submarinos dedicadas a tareas de rescate, reparaciones, labores de mantenimiento o de inspección. La profesionalidad de las mismas está más que contrastada en el sector marítimo mundial. Las empresas canarias de trabajos submarinos siempre se han caracterizado por estar a la vanguardia tecnológica en lo que respecta a los equipos y materiales empleados. En la entrada de hoy viajaremos 50 años atrás.

A finales de los años 60 del siglo XX, sobre 1967, se creó, dentro del potente grupo Miller, la empresa Contratistas Submarinos Canarios, popularmente conocida como Consubsa, que pronto se erige como un referente dentro del trabajo submarino en el Puerto de La Luz, no sólo por la asistencia prestada en múltiples incidentes, vías de agua, hundimientos, etc. sino por la eclosión de un nuevo mercado para el Puerto de La Luz en los convulsos años 70, la limpieza y el pintado de la obra viva de supertanques.

La imagen de aquellos grandes buques, atracados en el denominado, por aquel entonces, Dique del Generalísimo, en lastre y con pronunciadas escoras, permanece en la retina de muchos habitantes de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Los buques entraban para limpiar los fondos, con las máquinas y medios existentes en aquellos días y posteriormente pintaban la obra viva, los costados, hasta el pantoque, escorando al trasvasar agua de lastre en sus tanques.


Colección Juan Garrido López. Fotos de las "clacas" eliminadas del casco del buque “Glomar IV” en 1970.

El cierre del Canal de Suez, debido a la Guerra de los Seis Días, también en 1967, incrementó exponencialmente el paso de grandes petroleros por las aguas del Archipiélago Canario. Eran los famosos VLCC, very large crude carriers, petroleros de crudo muy grandes, y hasta los ULCC, ultra large crude carrriers, petroleros de crudo ultra grandes, los que pasaban por aguas del archipiélago canario, hacia el norte cargados con el “oro negro”, procedentes del Golfo Pérsico y de vuelta al sur procedentes de Europa, en lastre. Era entonces, al volver para recoger un nuevo cargamento, cuando, en algunos casos, paraban en La Luz para limpiar la obra viva del casco y pintar, y Consubsa, en 1969, se especializó en hacer ese tipo de trabajos aunque no fue hasta 1973 cuando la actividad adquiría dimensiones relevantes, y no sólo la realizaba en el Dique del Generalísimo, sino, cuando las condiciones lo permitían, al menos la limpieza, también se ejecutaba en fondeo.


Colección Juan Garrido López. El petrolero “La Santa María” pintándose en el Puerto de La Luz. 1977.

En el año 1974 se limpiaron y pintaron 12 buques tanque, aproximadamente 25 en 1975, en 1977 se llegó a 33 petroleros siendo el buque más grande pintado hasta 1977 el español “La Santa María”, IMO 7386843, un ULCC de 362.54 metros de eslora, 362942 toneladas de peso muerto y un arqueo de 181259 toneladas de registro bruto.


Colección Juan Garrido López. El petrolero “Norse King”, IMO 7020360,  un VLCC de 325 metros de eslora, 231759 toneladas de peso muerto y un arqueo de 113618 toneladas de registro bruto escorado a estribor en el Dique del Generalísimo. 1977.


Colección Juan Garrido López. El petrolero “Al Dhafrah”, IMO 7354888,  un VLCC de 331.6 metros de eslora, 273516 toneladas de peso muerto y un arqueo de 127265 toneladas de registro bruto en el Puerto de La Luz. 1976.

En 1980 se atendieron 25 petroleros empezando a decaer la actividad en los años siguientes.


Colección Juan Garrido López. El petrolero “Moscliff”, IMO 7381207, un VLCC de 340.83 metros de eslora, 269955 toneladas de peso muerto y un arqueo de 140509 toneladas de registro bruto en el Puerto de La Luz. 1977.

Para los trabajos se empleaban diversas falúas portuarias de apoyo y algunas de las antiguas gabarras de carbón del grupo Miller. En los fondos y pantoques se eliminaban las incrustaciones con cepillos especiales y en los costados se limpiaban con agua a presión. Los inmensos cascos se pintaban a pistola con pintura antiincrustante ("antifouling"). Los elevadores, compresores, bombas y el resto de la maquinaria se albergaban en las gabarras.





Colección Juan Garrido López. Varias fotos de la operativa de pintado de los superpetroleros.

Para pintar “La Santa María” se emplearon de 5500 a 6000 litros de pintura según los representantes de la empresa. En el mismo artículo del periódico La Provincia de 16 de enero de 1977 se citaba,  Muchas gentes, desconocedoras de cómo son esos trabajos, de limpieza de fondos y qué es realmente lo que se limpia, piensan que la suciedad de las aguas pueden ser imputables a tal labor. Algunos dedos acusadores han apuntado por ahí, ansiosos de encontrar un culpable de la polución existente en el mar y de tanta playa cubierta de basura y de negras bolitas de alquitrán, cuando no de horrorosas manchas de origen petrolífero. Sin embargo, los dedos acusadores fallan el blanco en este caso. La limpieza dé fondos no tiene nada que ver con la contaminación. Los responsables de las empresas que realizan estos trabajos qué comentamos, ya lo han dicho y lo repiten constantemente. "Acabad con esa leyenda negra acerca de la limpieza de fondos". Lo que ocurre es que hay una auténtica psicosis de petróleo en el mar. La gente piensa que lo que se limpia dé los barcos es petróleo, y no es así. Lo que se limpia son los, cascos: de los barcos y en ellos sólo hay adherencias naturales. Simplemente clacas, crustáceos que se pegan a las planchas y que para arrancarlos precisan de especiales técnicas que son las que emplean estos  hombres. En definitiva, lo que se hace es arrancar productos naturales que estaban en el mar, que son del mar y que se devuelven al mismo. Nada más hay de extraño en un trabajo que, como éste, no sólo está dando ocupación a muchas personas, sino que representa el elogioso y honrado esfuerzo de unas empresas locales y que por añadidura está prestigiando mucho, dentro del campo marítimo  internacional al puerto grancanario.”. Comentario que reflejaba la inquietud de la ciudadanía acerca de la bondad medioambiental de las tareas que se realizaban.


Colección Juan Garrido López. La proa del VLCC  “British Pride”, IMO 7321740, de 329.6 metros de eslora, 218467 toneladas de peso muerto y un arqueo de 111980 toneladas de registro bruto escorada a babor en el Dique del Generalísimo.

Y sí, la empresa Consubsa dispuso de una amplia plantilla en sus primeras décadas de existencia, grandes profesionales que dieron un impecable servicio entre 1967 y la década de los 90. No eran los únicos, en aquella época ya trabajaban en el puerto otras excelentes empresas dedicadas a similares labores submarinas, José Luis Samper, Servicio Naval Submarino, etc. y así, hasta nuestros días, en el que la variedad de la oferta y la calidad de los profesionales del sector es innegable. DRZ. 19/07/16.


Colección Juan Garrido López. Proceso de pintado del petrolero “British Pioneer”, en el Dique del Generalísimo. 1979.

Bibliografía:

http://www.aukevisser.nl/

Jable. Archivo de prensa digital de la ULPGC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario