jueves, 29 de septiembre de 2016

1932. La escala del navegante solitario Vito Dumas en Las Palmas.

El “Diario de Las Palmas” de 13 de enero de 1932, en su portada, se hacía eco de una gran proeza náutica. El navegante solitario argentino, Vito Dumas, había llegado el día 11 a la isla Graciosa. Al día siguiente el mismo rotativo narra la aventura: “…Lanzarote es la primera isla con que tropieza. Se acerca.a la punta norte. Unos marineros -profesionales, incapaces de comprender su aventura- le advierten el peligro de aquella parte de la costa. Son los arrecifes de Orsula (Orzola). Debe virar al norte, tomar el estrecho del Río entre Lanzarote y Graciosa, y arribar a esta minúscula isla. Así lo ha hecho Dumas. Desde allí ha partido a las ocho de la mañana de ayer  por este quieto, tibio, azul, mar nuestro, camino de Las Palmas…”


El "Lehg" aparejado como Yawl. http://www.vitodumas.com.ar/

No obstante no sería fácil para el navegante llegar a Las Palmas, según el mismo rotativo. “…De Tenerife nos telegrafiaban que el balandro de Vito Dumas estaba esta mañana a siete millas de Punta Anaga, y que el capitán del vapor "Guanche" conversó con Dumas…”, finalmente el periódico rezaba, textualmente “…En este momento -tres de la tarde- nos comunica el vigía de la Isleta que se encuentra a la vista,  por la parte norte de la Isleta, frente al sitio conocido por Las Coloradas, un pequeño barco, de color blanco, con dos palos y sin pabellón, cuyas señas, al coincidir con las del pequeño bote del navegante solitario, hacen suponer se trata del "Lehg". Esperamos que las autoridades de Marina, sociedades, en especial el Club .Náutico, y Las Palmas en general, acogerán a Vito Dumas, el navegante solitario, como merece su aventura. El navegante solitario llegaría a las seis de la tarde del día 13 de enero al Puerto de La Luz.


Portada del "Diario de Las Palmas" de 13 de enero de 1932. Jable. Hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Vito Dumas había iniciado en Arcachón, en la costa atlántica Francesa, el 13 de diciembre de 1931, su primera aventura como navegante solitario. Hizo escala en Vigo el día 22 de diciembre y unos cuantos días después, el 26, después de la Navidad, partía para Las Palmas de Gran Canaria, siendo su destino final Buenos Aires, Argentina.

El barco que había adquirido Vito Dumas en Francia era un 8 metros internacional, o lo que es lo mismo un barco muy similar al querido “Tirma”, que se sitúa en la entrada del Real Club Náutico de Gran Canaria. El “Lehg”, ex “Titave II”, fue construido en 1912 y tenía una eslora total de 12.80 metros. La eslora en la flotación era mucho menor, apenas 7.94 metros, la manga 2.15 metros y el calado 1.62 metros. La embarcación había perdido su aparejo de “sloop”, con un solo palo, y lucía para la travesía con dos mástiles, con un aparejo de “yawl”, más manejable y con menor superficie vélica. Además se habían hecho algunas modificaciones en la cubierta, condenar portillos, lumbreras y cerrar parcialmente la bañera. El “Lehg” sin embargo no era una embarcación diseñada para la navegación oceánica, sino para la navegación en regatas en bahías y aguas abrigadas (*).


El "Lehg", ex "Titave II", 8 Metros Internacional, con aparejo de sloop. http://leonc.free.fr/Bateaux/bat.htm 

La llegada de Vito fue un acontecimiento, y lo recibieron el Comandante de Marina, el Cónsul de Argentina, Don Miguel Ángel de Gamas, y el Primer Teniente de Alcalde, representantes de la prensa y del Club Náutico. La prensa de la época se hace eco de sus primeras declaraciones, entre las que destacan la bonita pincelada que se incluye a continuación: “Encantadora vida, homérica, leónica, la de la gente en Graciosa. Yo me encontraba como entre los míos, con estos pescadores, y me emocionó mucho una mujer que con un niño en brazos me habló de lo que sufriría mi madre”

Al día siguiente Vito Dumas visitaba al Gobernador, al Presidente del Cabildo y al Alcalde de Las Palmas de Gran Canaria mientras por la noche cenaba con Don José Gonzálvez (Pepe Goncalvez fue su “consignatario de honor”) en el “Atlantic Club”, siendo el menú el siguiente, según la prensa:

Hors d'oeuvres
Consomé aux Noques de Semóule
Darne de Merlán a la Romaine. Mai yonaise au Curry
Fricassee de PoulardeTolousienne su Riz
Roastbeef brochet. Pommes Risollés.
Legumes
Charlotte-Montreal
Fruits
Café y cigarrillos.
Vinos: Cocktails, Liebfraümilch
St. Julien.r Mumm. C. Bl. .Licores

En el “Diario de Las Palmas” del 15 de enero de 1932 se incluye el relato, -impresionante, sobre todo si lo miramos desde el prisma de la navegación de recreo actual - de la travesía entre Vigo y el Puerto de La Luz:


Vito Dumas en el "Lehg II" aparece en la prensa local de 1934. Jable. Hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El día 24, Nochebuena, la pasé en mi barco, repasándolo. Una Nochebuena, en la sola compañía de un calafate, bailando con el mar a la sola música del  viento y los martillazos. Preparábanme fiestas en Vigo, que no pude aceptar por estar la luna en su plenilunio, que tiene, tres días antes o después, cambios bruscos en el tiempo, sobreviniendo los temporales. Precisaba pasar la costa portuguesa, de mares bravos, y de recios vientos, y huir del estrecho de Gibraltar. El día 26, a las 13,20, salí de la bahía de Vigo, despedido por innumerables amigos, encontrándome pescadores que me deseaban buena suerte y me hacían indicaciones de rutas y tiempos. Anochecía, cuando dejé a popa las islas Sisargas, quedándose el tiempo encalmado a unas cinco millas de dichas islas. Pasó el tiempo y el lunes á la noche, unos pescadores que en parejas, se dedicaban a sus faenas, indicáronme que estaba frente a las costas de Oporto. La calma me perjudicó, pues sólo había navegado unas ochenta millas. Ya el martes, según había previsto y calculado, comenzaron los síntomas del temporal. Al caer el sol noté que se perdía en un horizonte de nubes amenazadoras. El tiempo era del norte. El 29 por la noche, a eso de las ocho, se levantó este tiempo, presentándose con fuerte viento, que me rompió la abrazadera de botabara del palo mesana. Fuí a repararla, y ya casi terminaba, un golpe de mar en un costado del barco, me lanzó al agua, con la suerte de llevar entre las manos un cabo. Así fui remolcado por el balandro largo trecho, a una fantástica velocidad. No me valían esfuerzos pero tenía que subir de nuevo y logré al fin alzar un píe y engancharlo, dominándome y subiendo. Si suelto el cabo, pierdo el barco.

En la madrugada del miércoles trabajaba en reparaciones, con una vieja navaja, regalo de un viejo marinero de Burdeos, y resbalándose de mis manos la perdí en el mar. Tomé luego un punzón de gaviero y lo perdí 'también. El mar, violento, no me permitía trabajar. A las tres de la mañana, me encontraba frente a las costas de Lisboa, el viento me llevaba a una velocidad  enorme y las olas, que no vi ni en el golfo de Vizcaya, llegaron a elevarse alguna vez, cubriéndome completamente. Algunos barcos, en espera de entrar en Lisboa, encontrábanse al "garete", y entonces traté de colocarme a  sotavento de uno de ellos, para pasar la noche. Pero me dije: "¿y si no hubiera barcos? ¡Ala, a vencer al mar! Abandoné esta defensa y luché, llegando a estar un día, el primero, sin comer nada,. Cuando quise ir en busca de alimentos, a  la camareta, me encontré con los fósforos empapados, careciendo, por tanto, de toda luz, marchando en una completa oscuridad y encontrándola inundada.

El día 30 me sorprendió una mar arbolada, luchando con ella y poniendo proa a las Canarias. Quise conocer mi situación y al consultar la carta marina la encontré desecha por el agua, así como una lata de galletas que llevaba, último baluarte en la que cifraba mis esperanzas alimenticias. Al mediodía me encontraba a veinte millas de la costa, reconociéndola. Tomé otra vez alta mar, no volviendo a ver sino sólo cielo y mar durante varios días. Pasé el segundo y tercer día, sin comer, los del 30 y 31, y me tocó una marejada por el estrecho de Gibraltar, que hace "melang", anulándome todo movimiento, teniendo que estar siempre al timón. El día primero, sobrevino un poco de calma, con un barrones en las noches, extenuándome casi, pero reaccionando por un esfuerzo de voluntad.

El día 2 avisté un barco, al que pedí auxilio y alimentos con el "cuerno de brumas", y no me contestaron. Aprovechando una pequeña calma, entré por primera vez en la cabina, después de tantos días sin lograrlo, encontrando unas anchoas que devoré ansiosamente. También unos terrones de azúcar y un poco de ron, alimento que tuve que repartir y tasar' para evitar el hambre. Lo mismo el agua, de la que poseía sólo siete litros. Los alimentos se me acabaron pocos días después. Y en toda  la travesía ni un solo barco que me prestase comidas y auxilio. Sólo el encuentro con toninas, que en número de tres o cuatro seguían .parejas mi barco. La aparición de un pez volador me indicó que llegaba ia las zonas cálidas. Cansado, debilitado, coloqué la vela mayor para hacer andar más aprisa el barco. Al fin tumbome la debilidad; hacía alguna maniobra, dormitaba. A eso de las tres de la mañana oí un ruido, peculiar, del vendaval. Salté a cubierta y al amarrar la mayor  me di cuenta de que estaba frente a las costas africanas de Cabo Juby. Corregí la dirección hacia el sudoeste y amanecí el día 12 en la Graciosa...

…Como tenía parientes en Las Palmas, don Esteban Navarro, tío de mí señora, señalé como término de mi segunda etapa a Las Palmas, con objeto de verle y salí de Graciosa por la mañana con tal propósito; al salir, examiné la carta marina que me habían regalado en el Ministerio de Marina de Madrid, en ella no vi el nombre de Las Palmas, sino el de Gran Canaria; leí el de La Palma. y hacía ella me dirigí en rumbo, después de haber estado a la media noche frente a la isla de Gran Ganaría y como viera a muchos buques seguir la ruta Norte pensé que el error era de la carta, confundiendo Santa Cruz de La Palma con Las Palmas, que no figuraba en mi carta, y hacia La Palma me dirigí y de no encontrar al vapor "Guanche" hubiese arribado a la isla de la Palma”



El "Lehg" en el Museo de Transporte de la ciudad de Luján, Argentina. http://www.lujanet.com.ar/

El día 17 Vito Dumas haría el saque de honor del partido de fútbol entre el “Marino” y el “Victoria” (ganaría el “Victoria”). Los agasajos y banquetes continuaron y lo mismo se hacía un té que se tomaba un champagne o un vino en su honor (en el “Nikko Club”, “Círculo Mercantil”, etc…). Lo mismo visitaba paquebotes procedentes de Argentina, (como el “Conte Rosso”) que hacía excursiones al interior de la isla (al pueblo de Moya).

Don José Gonzálvez acompañó al navegante al Colegio Canario de Árbitros de Fútbol, donde Dumas dejó el siguiente autógrafo: "Creo encontrar en los buenos referes del Colegio Canario de árbitros de fútbol, más valentía que la que sé necesita para luchar con las furias del mar". Con Pepe Gonzalvez también iría Vito a Santa Cruz de Tenerife, en el vapor “Ciudad de Cádiz”, almorzando en el Hotel Quisisana junto con las autoridades consulares de aquella ciudad.

Al final y después de tanta vida social llegaba el momento de partir. El “Lehg” que había sido izado por la grúa portuaria y reparado desinteresadamente en los talleres de la COPPA, empresa constructora de las obras del Puerto de La Luz, quedó finalmente fondeado frente al Club Náutico a la espera del aprovisionamiento. La salida de programó para el miércoles 27 de enero de 1932.


El "Lehg" suspendido por la grúa portuaria de la COPPA. http://www.vitodumas.com.ar/

Vito Dumas durmió su última noche en Las Palmas en su barco, el “Lehg”. Por la mañana oyó misa en la iglesia de San Antonio Abad. El último agasajo, un champagne, lo organizó la mencionada COPPA. A la una en punto la embarcación soltaba amarras y en la compañía de falúas, remolcadores y balandros dejó atrás la isla de Gran Canaria.

El “Diario de Las Palmas” de 28 de enero incluía la relación de víveres con los que saldría desde el Puerto de La Luz:

Regalo de don Manuel Díaz Casanova.
5 kilos de dátiles. 1 queso. Una lata de galletas. 10 kilogramos de papas. Una lata de mortadela. 5 cajas de guayaba. 1 lata de cacao. 5 kilos de azúcar. 5 paquetes de chocolate. 1 kilo de café molido. 2 salchichones. 6 latas de leche. 100 naranjas. 6 tarros .de fruta. 12 limones. 2 botellas de coñac. ; 3 paquetes de fósforos. 5 kilogramos de nueces.

Regalo de don José Gonzálvez.
40 latas de mantequilla (20 libras). 5 cajas de chocolate de almendras. 10 latas de cigarrillos "Ardath" (500 cigarrillos). 6 paquetes de tabaco holandés. 144 botellas de agua de Firgas. 72 de Teror. 50 kilogramos de galletas marineras. 2 latas do jamón cocido. 72 huevos. 12 luces de bengala. 12 pilas de linterna (seis cargas). 4 kilogramos de turrón surtido. 2 kilogramos de mazapán. 1 queso de plato. 2 latas de cacao. 6 latas de mermelada. 3 tarros de dulce surtido. 6 bombillos de linterna. Una cata de petróleo (dos latas). 2 latas envases con sus tapas. Una linterna cilíndrica. 7 kilogramos de aceitunas del país.

Regalo de don Tomás Gómez Bosch.
Paquetes de chocolates de su fábrica.

Regalo de don Castor Gómez Navarro.
Cajas de cerveza "La Tropical” de su fábrica.

Independientemente del Avituallamiento el señor Comandante de Marina ha regalado al navegante solitario varias cartas marinas y se  le comprobó el cronómetros y otros aparafos. La poetisa señorita Josefina de la Torre le dedicó un ejemplar de su último libro…El farmacéutico don Federico León Santana  le regaló un pequeño botiquín de urgencia, con todos los elementos indispensables para los casos de urgencia, con todos los casos de accidentes, heridas y contusiones. A Dumas se le suministró también una pistola con dos cajas de cápsulas para en caso de ser atacado por los tiburones…"

El mismo periódico incluía la siguiente cita textual: "Como hecho curioso debemos registrar uno: Vito Dumas ha aumentado de peso durante su estancia en Las Palmas, Al día siguiente de su llegada pesó 74 kilos y en la mañana de ayer, antes de almorzar, su peso acusó 87 kilos, es decir que en 13 días aumentó 13 kilos…"

Además de los víveres y respetos anteriormente citados, Don Alfonso Canellas le regaló un cronómetro náutico; Don Alejandro Dávila, dos grandes racimos de plátanos; Don Santiago Gutiérrez Martín, dos cajas de habanos elaborados especialmente; el fotógrafo Maisch, varias fotografías de la isla, y Don Enrique Puiguriguer (administrador de la COPPA), una bandera española.   

Después de múltiples peripecias y quedar varado en Brasil, arribó por fin a Buenos Aires el 13 de abril de 1932, siendo recibido como un héroe nacional.

Navegante solitario, -si es que con tu fantasía
y desafiando al mar puede uno quedarse solo-
como una ola que se dobla, el ritmo de mi poesía
ante tu bravo heroísmo, con admiración inmolo
Periodista que despliega al aire la blanca vela,
y que vive en el Reino del Aventuroso Azar
escribiendo sobre el agua su más hermosa novela
que la estela de su barca deletrea sobre el mar
Ni es locura, tu locura. Es el ya antiguo azote
de nuestra más pura raza. ¡Locura de don Quijote
es entregarse a batir molinos o densas brumas!...
Puede ser Ebro inmortal las hojas de tu “Diario”
Escríbelo, que un Quijote encierras tú, Vito Dumas
Que se puso un sobrenombre; "Navegante Solitario".

Juan Antonio Catarineu. Diario de Las Palmas. 21 de enero de 1932

DRZ. 29/09/2016.

Bibliografía y notas.

(*) El “Tirma”, aunque de origen, en planos, era un 8 Metros Internacional, se modificó durante la construcción tanto en manga, como en puntal, al estimar el carpintero constructor, Don José González, que debía ser más fuerte y estable para afrontar las aguas canarias, este hecho significó que desde un primer momento no pudiera cumplir con la Regla Internacional.

Jable. Hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

http://www.vitodumas.com.ar/

http://leonc.free.fr/Bateaux/bat.htm

 http://www.lujanet.com.ar/

4 comentarios:

  1. Algo curioso en la narración: "El día 26, a las 13,20, salí de la bahía de Vigo, despedido por innumerables amigos, encontrándome pescadores que me deseaban buena suerte y me hacían indicaciones de rutas y tiempos. Anochecía, cuando dejé a popa las islas Sisargas...," ¿Sisargas? imposible si iba hacia el sur. ¿Serían las Cíes? (Guillermo)

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  2. Sí claro GUillermo, es evidente que Vito se confundió.

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  3. Un artículo magnífico y una página, que desconocía, muy interesante. Enhorabuena. Con su permiso, añadiré un enlace con este artículo en "Vito Dumas, uno de los grandes"

    https://www.navegar-es-preciso.com/news/vito-dumas-argentino-universal-uno-de-los-mas-grandes-navegantes-solitarios-de-todos-los-tiempos-/

    Saludos y gracias

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