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El “Nuevo Teide”, paradigma de la navegación a vela en Canarias durante el siglo XX. Capítulo III. Pesquero en la Costa de África (y un luctuoso suceso).

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En los dos primeros artículos de esta serie abordamos la construcción del pailebot “Nuevo Teide” e hicimos un repaso de la vida del barco cuando se dedicaba al tráfico de cabotaje. El barco tenía 26 años de vida cuando cambió su actividad para dedicarse a la pesca en la “Costa” del cercano continente africano. De estar la actividad de la embarcación dirigida y principalmente centralizada en la isla de Tenerife en 1928 pasó a tener su puerto base en Las Palmas de Gran Canaria, al menos hasta enero de 1947, año en el que pasó a descargar la pesca mayoritariamente en Arrecife. Existe poca información al respecto de las embarcaciones que pescaban por aquel entonces en África. Benigno Rodríguez Santamaría, en su “Diccionario de Artes de Pesca de España y sus posesiones” (1923), definía las clases de barcos y sus aparejos, someramente. El pailebot “Tiburcio”, construido en 1896 en Las Palmas para armadores del Puerto de La Cruz. Al igual que el "Nuevo Teide" pasó del cabotaje ...

El “Nuevo Teide”, paradigma de la navegación a vela en Canarias durante el siglo XX. Capítulo II. El esplendor del cabotaje y la grippe española.

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En el artículo anterior abordamos la construcción de la embarcación “Nuevo Teide” en aquel Puerto de La Luz de principios de siglo XX, industrial como no se había conocido hasta entonces, donde se habían asentado empresas inglesas y alemanas que dinamizaron la actividad de reparación y construcción de embarcaciones hasta extremos no conocidos anteriormente en la isla de Gran Canaria. No obstante, la nueva construcción de la casa Blandy no estaba destinada para un armador local. La embarcación, como ya se podía intuir por el nombre elegido, se encargó por comerciantes y empresarios radicados en el norte de la isla de Tenerife. En el Registro de Buques, como primeros dueños de la embarcación constan Don Vicente Soler y Segorbe (tres quintos de la propiedad), Don Francisco López Hernández (un décimo) y Don José Soler y Torregrosa (el resto). El barco se asentó el 12 de mayo de 1902 y su valor fue de treinta y cinco mil pesetas. Don José Soler y Torregrosa, empresario, comerc...