viernes, 14 de abril de 2017

Los primeros remolcadores del Puerto de La Luz - y III.

A finales del siglo XIX, los remolcadores importados, a los que nos hemos referido en los artículos ya publicados, empezaron a convivir con embarcaciones realizadas en los incipientes astilleros del Puerto del Refugio.

Los primeros remolcadores construidos en el Puerto de La Luz eran embarcaciones humildes, pequeñas, algunos de ellos de un tamaño un poco mayor que una falúa. Sus dimensiones y diseño se adaptaban a las necesidades de la época, al traslado de las gabarras, chatas y candrays cargados con carbón para suministrar a los buques fondeados y al transporte de pasajeros y de pertrechos, víveres y todo tipo de mercancías.

Entre los construidos en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se tiene referencia del Wilson nº primero, falúa remolcadora (definida así por su gran calado) propulsada por una máquina de vapor de 75 caballos indicados y 20 nominales, construida en madera en 1896 por los carpinteros Tiburcio Miranda y Felix Megías, de 14.20 metros de eslora, 2.63 metros de manga y 1.56 metros de puntal, arqueaba 16.19 toneladas de registro bruto.


La falúa remolcadora Wilson nº primero con el folio 17 de la lista quinta. 1906. FEDAC. Número 06727.

Como su nombre indica pertenecía a la incipiente casa carbonera Wilson. Estuvo matriculada, por error, puesto que no estaba construida en el extranjero, con el folio 17 de la lista quinta para pasar a principios del siglo XX a tener el folio 911 de la cuarta lista del Registro de Las Palmas.


La falúa remolcadora Wilson nº primero con el folio 17 de la lista quinta (en el centro de la imagen) a la popa de la falúa nº5 Urano, con el folio 752 en las amuras. 1906. FEDAC. Número 00217.


La segunda embarcación construida en Las Palmas que podemos calificar como remolcador fue la denominada Zarapito.


La falúa remolcadora Zarapito, probablemente en las pruebas de mar, navega con el pabellón de la marina mercante española (*). 1899. Colección Mario Armas Ballester. 

Aunque por sus dimensiones podríamos pensar que era una falúa portuaria más, algunas características nos hacen pensar que estaba diseñada para remolcar principalmente, su gran calado y el pasador de remolque a popa de la rueda. La Zarapito se construyó en 1899, en los astilleros de Blandy Brothers, y tenía una eslora de 11.37 metros, 2,97 metros de manga y 1.76 metros de puntal, 10.69 toneladas de arqueo bruto y una máquina de vapor de 10 caballos según rezaba la inscripción de la época.

Pertenecía a la propia casa Blandy y su coste fue de diecisiete mil pesetas, quedando matriculada con el folio 456 de la lista cuarta del Registro de Las Palmas. Fabricada en madera se forró en cobre, al uso de la época y se dedicó principalmente, y durante muchos años al movimiento de las gabarras y candrays que almacenaban el carbón dentro el Puerto de La Luz.

El primer remolcador de acero construido en Las Palmas de Gran Canaria, en 1905, fue la pequeña embarcación Golondrina. Con 11.67 metros de eslora, 2.76 metros de manga y 1.58 metros de puntal, arqueaba 12,98 toneladas de registro bruto o Moorson.

Se completó la embarcación en los astilleros de la Blandy Brothers y Cia. Lógicamente la tecnología y el conocimiento de la construcción y reparación de embarcaciones en hierro y acero se importó del Reino Unido. A cargo de las obras estaban el ingeniero de la casa, por aquel entonces, Mr. C.H. Stevens y el Maestro Mayor de Bahía (**) desde 1903, don José Acosta.

Notas.

(*) Para acabar con confusión en la identificación de buques de guerra españoles, después de varios incidentes, Carlos III, el 28 de mayo de 1785, eligió dos banderas que fueran fácilmente visibles sobre los colores y tonos blancos, azules o grises del mar. El rojo y el amarillo destacaban claramente y entre otras opciones y después de algunas modificaciones, se eligió la actual bandera española, con escudo, para la Armada y una bandera cuyo tercio central era amarillo y los tercios superior e inferior rojos y amarillos a anchos iguales, sin escudo, para la flota mercante española. 

En tiempos de la dictadura de Miguel Primo de Rivera se eliminó esa diferencia entre las banderas y en La Gaceta de Madrid de 27 de julio de 1927 se publicó el Real Decreto que establecía como pabellón de la marina civil la actual bandera española, aunque sin escudo.


(**) La figura militar de Maestro Mayor de Bahía se puede considerar como la precursora de los inspectores de buques actuales. Los Capitanes Generales, en este caso del Departamento de Cádiz, al cual pertenecían las islas, nombraban, de acuerdo con la Real Orden de 24 de noviembre de 1858, cabos maestros de la Maestranza de los Arsenales que hubieran trabajado al menos en los Arsenales de la Armada o en buques del Estado para ocupar el puesto citado, y si no reunían las condiciones requeridas, tenían que demostrar su actitud en un examen teórico práctico a realizar, en este caso, en el Arsenal de Cádiz. 

En noviembre de 1903 don José Acosta superó la oposición en Cádiz y sustituyó al Maestro carpintero don Camilo Miranda, que por aquel entonces trabajaba en la Casa Wilson y que fue nombrado Maestro Mayor provisionalmente a la  muerte del Maestro don Manuel Márquez que a su vez heredó el puesto del histórico Maestro canario don Tiburcio Miranda. Estos dos últimos trabajaron en los astilleros de San Telmo.

DRZ. 14/04/2017

Agradecimientos.

Mario Armas Ballester.

Bibliografía.

Jable. Hemeroteca Digital de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

www.fedac.org.

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